Resumen

En el año 1958 el pueblo de Lourdes ubicado en Francia era tan solo una aldea con casas bastante humildes, igual que sus habitantes, quienes  más del 80% eran personas analfabetas. Está localidad se encuentra específicamente cerca de las montañas de Pirineos, al oeste de Massabielle.

La gruta en la que apareció la Virgen, y en la que se construyó el Santuario como fue prometido, es un lugar solitario con un suelo bastante árido y seco el cual le da vida a rosales silvestres, flores características de la zona.

Actualmente, junto a la llamada Gruta de las Revelaciones, se alza el santuario en el que se da la peregrinación de la Virgen de Lourdes.

La Basílica de la Inmaculada Concepción fue construida por el Monseñor Laurence, obispo que creyó las revelaciones de Bernadette. La gruta y esta basílica constituyen el santuario original.

Luego se creó lo que es actualmente el conjunto de templos y edificios que tienen como centro la gruta anteriormente mencionada, este conjunto recibió el nombre de Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Es por esto que todo el recinto gira alrededor de la Gruta de Massaibelle, lugar de las 18 apariciones de la Virgen de Lourdes a Bernadette. Los visitantes pueden acceder a la gruta las 24 horas del día durante todo el año.

El Santuario cuenta con una extensión de 52 hectáreas, y cuenta con 22 lugares de culto. Actualmente el responsable es el Obispo de Tarbes Lourdes, sin embargo este nombró como representante permanente a un rector.

Se cuentan con más de 300 empleados fijos y unos 150 temporales, de igual manera acuden voluntarios que realizan su trabajo para la hospitalidad de Lourdes.

Los hospitalarios son personas que trabajan como voluntarios y son mejor conocidos como los “Voluntarios de Lourdes”. Sin ellos, Lourdes no sería lo que es en este momento.

Todos los años un grupo de personas acude al Santuario para ponerse al servicio de los peregrinos enfermos, de igual manera son de ayuda para los sanos, y los grandes grupos que quieren conocer un poco más acerca de la historia de esta Virgen.

Los voluntarios tienen diversas labores, entre las cuales está el acoger a los enfermos en centros de acogida. Estos están ubicados en Notre Dame o Marie Saint Frai, también pueden ser refugiados en las piscinas, de igual manera prestan su servicio durante las procesiones a la gruta, hacen guías dentro del recinto, etc.

Muchos describen el peregrinar hacia el Santuario de Lourdes como una experiencia única e inolvidable, por lo que todos los cristianos deben visitarla aunque sea una vez durante sus vidas.

Lourdes es una ciudad que acoge con aprecio a todos aquellos peregrinos que se acercan a este pueblo ubicado en los Altos Pirineos franceses, y que llegan con mucha ilusión a disfrutar de la fe y devoción que les otorga la Virgen María de Lourdes.

Personas de los cinco continentes se trasladan hasta este mágico lugar para venerar a la Virgen, es un lugar donde las culturas, lenguas, procedencias, edades y creencias se unen para presenciar la divinidad de la misma Virgen.

Es por esto que a pesar de la diversidad todos tienen las mismas acciones en común: desde el recorrido hasta la Gruta de Massabielle hasta tocar la roca, y desde los rezos que renuevan su fe hasta visitar los lugares donde vivió Bernadette.

Esto lo hacen por lo que se llama el “mensaje de Lourdes” que son las acciones antes mencionadas que tienen que realizar los peregrinos al llegar al Santuario.

Los principales lugares de culto que se pueden encontrar en el santuario son: La Gruta, Basílica de la Inmaculada Concepción, Basílica de Nuestra Señora del Rosario, Basílica San Pío X, La Cripta, Capilla de San José, Iglesia de Santa Bernadette, Capilla de la Adoración y La Explanada.

 

 

Actualmente son más de 6 millones de peregrinos que se trasladan desde todas partes del mundo para visitar a la Virgen, se dice que más de cien mil de ellos acuden en busca de alivio y consuelo. Todas estas dolencias tienen que ver con la fe y la oración, es por esto que la oración de los enfermos de la Virgen de Lourdes es la siguiente:

 

 

¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes,

Madre de Dios y Madre nuestra!

Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos,

acudimos en las horas amargas de la enfermedad a tu maternal corazón,

para pedirte que derrames a manos llenas

el tesoro de tu misericordia sobre nosotros.

Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuches:

pero acuérdate de que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Ti

haya sido abandonado.

¡Madre tierna! ¡Madre bondadosa! ¡Madre dulcísima!

Ya que Dios obra por tu mano curaciones innumerables en la Gruta prodigiosa de Lourdes,

sanando tantas víctimas del dolor,

guarda también una mirada de bendición para nuestro pobre enfermo…(dígase el nombre del enfermo/a).

Alcánzale de tu Divino Hijo Jesucristo la deseada salud,

si ha de ser para mayor gloria de Dios.

Pero mucho más, alcánzanos a todos el perdón de nuestros pecados,

paciencia y resignación en los sufrimientos

y sobre todo un amor grande y eterno a nuestro Dios,

prisionero por nosotros en los Sagrarios.

Amén.

Virgen de Lourdes, ¡ruega por nosotros!.

Consuelo de los afligidos, ¡ruega por nosotros!

Salud de los enfermos, ¡ruega por nosotros!

Rezar tres Avemarías.

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